Psicología Positiva por Shawn Achor

Psicología Positiva por Shawn Achor

“La riqueza no te hace feliz, pero la felicidad incrementa tu probabilidad de llegar a ser rico …
parece que las personas exitosas– por supuesto que estarían felices! Pero encontramos que el mayor predictor del éxito empresarial es el optimismo … tienen esa creencia que su comportamiento importa y que el optimismo los hizo más exitosos”.

Autor de “Ventaja de felicidad” y profesor de Harvard Shawn Achor toma de una manera fácil de entender la ciencia y la investigación para darle vuelta al pensamiento milenario de la felicidad en su cabeza.

Shawn Achor nos relata pasajes de su niñez donde jugando con su hermana ella cae de una distancia donde el sufrimiento era devastador y él de 7 años muy nervioso cambia esa situación con un simple mensaje temiendo una tragedia. Una sonrisa iluminó la cara de su hermana. Lo que encontraron fue algo que iba a estar al frente de una revolución científica dos decadas después, sobre la manera en que vemos el cerebro humano. Es algo llamado psicología positiva.

Shawn en una gráfica “escapando del culto de los promedios” explica que existen datos para determinar a personas promedios y que existen personas que no estan en esos promedios, estadisticamente solo se establecen aquellos datos promedio para medir la productividad de las personas y sobre eso crean sus estandares.

“Lo que propongo con la psicología positiva es que si estudiamos lo que es apenas promedio nos quedaremos en lo escasamente promedio. Y en lugar de borrar esos atípicos positivos, lo que hago es ir a diversos grupos y preguntar ¿por qué?

¿Por qué algunos de ustedes no estan en esos promedios en su habilidad intelectual, atlética, musical, creativa, sus niveles de energía, su capacidad de asumir retos o su sentido del humor? lo que sea, en lugar de borrarte, prefiero estudiarte.

Porque quizas descubriremos la manera no de mover a la gente hacia el promedio sino de elevar los promedios de las empresas y de las escuelas de todo el mundo. La importancia de esta gráfica es la gran cantidad de noticias con contenido negativo, no positivo, la mayoria es sobre crimen, corrupción, enfermedades, desastres. Y rápidamente mi cabeza empieza a pensar que esa es la proporción real de lo negativo en el mundo. Lo que sucede es que se crea el llamado síndrome del estudiante: Si un estudiante de medicina lee una lista de todas las enfermedades que existen de pronto se da cuenta de que las tiene todas.

Estamos descubriendo que no es que la realidad nos transforme, sino que el lente con el que vemos el mundo transforma nuestra realidad. Y si cambiamos el lente, no solo cambia el grado de felicidad sino también los resultados educativos y empresariales. “

Shawn estudió 4 años en Harvard y trabajó 8 años asesorando estudiantes y lo que descubrió, en su investigación y en sus clases es que esos estudiantes, aparte de la felicidad que sentían por haber entrado en la universidad 2 semanas despues pensaban no en la suerte de estar ahí ni en la filosofía o la física sino en la competencia, en la carga académica en las dificultades, la presión, las quejas.

Viendo esto la pregunta común que le hacian era: “Shawn, ¿Por qué pierdes el tiempo estudiando la felicidad en Harvard? En serio, ¿qué puede tener un estudiante de Harvard para sentirse infeliz?”.

Implícito en esta pregunta está la clave de la ciencia de la felicidad. Porque lo que se asume con esa pregunta es que por el mundo exterior se puede predecir tu felicidad, cuando en realidad, si conozco tu mundo exterior puedo predecir el 10% de tu felicidad a largo plazo. El otro 90% proviene no del exterior sino de la manera en que procesas lo externo. Y si cambiamos la fórmula de la felicidad y del éxito, cambiará la manera en que afectan la realidad.

Encontramos que solo el 25% del exito es predecible por el coeficiente de inteligencia y el 75% del éxito se puede predecir por los niveles de optimismo, por el apoyo social y por percibir la presión como reto en vez de amenaza.

“La ausencia de enfermedad no es salud”

Para llegar a la salud tenemos que invertir la fórmula de la felicidad y del éxito. En los últimos tres años he viajado a 45 países, trabajando con escuelas y empresas en medio de la depresión económica. Vi que en la mayoría siguen esta fórmula:

“Si trabajo más duro, tendré más éxito. Si tengo más éxito, seré más feliz”.

Así solemos actuar como padres o administradores. Así motivamos el comportamiento. Pero científicamente está mal, es regresivo, por 2 razones.

Primero, cada vez que tienes un éxito, la meta cambia, la forma del éxito. Sacaste buenas notas, ahora debes obtener mejores, ingresaste a una buena escuela, luego hay que ir a una mejor,  conseguiste un buen empleo, hay que obtener uno mejor, alcanzaste tu meta de ventas, vamos a cambiarla. Y si la felicidad viene después, nunca la vas a alcanzar.

Lo que hemos hecho es empujar la felicidad más allá del horizonte cognitivo. Pensamos que hay que tener éxito y luego ser felices.  Pero el cerebro trabaja en sentido opuesto. Si hoy elevas el nivel de positivismo de alguien, entonces sentirá lo que llamamos una ventaja de felicidad, o sea que el cerebro en positivo funciona mucho mejor que cuando está negativo, neutro o estresado. Se eleva la inteligencia, la creatividad, los niveles de energía. Lo que descubrimos es que se mejoran todos los resultados económicos.

El cerebro positivo es 31% más productivo que si está negativo, neutro o bajo presión. Trabajamos 37% mejor en ventas. Los doctores son 19% más rápidos, más precisos y más correctos en sus diagnósticos, si están positivos, que si están negativos, neutros o presionados. Lo cual significa que se puede invertir la fórmula.

Si encontramos una manera de volvernos positivos en el presente lograremos aún mayores éxitos al poder trabajar más duro, más rápido y con más inteligencia.

Necesitamos aprender a invertir la fórmula para ver lo capaz que es el cerebro. La dopamina, que irriga el sistema cuando somos positivos, tiene dos funciones. No solo te hace sentir más feliz, sino que también activa los centros de aprendizaje permitiéndote adaptarte al mundo de manera diferente.

Hemos encontrado maneras de entrenar el cerebro para que se vuelva más positivo.

En lapsos de solo 2 minutos, durante 21 días, podemos readaptar el cerebro, permitiendo así que funcione con más optimismo y mayor éxito. Hicimos esta investigación en las empresas con que he trabajado haciendo que escriban 3 motivos de gratitud durante 21 días seguidos, tres cosas nuevas cada día. Y al final sus cerebros empiezan a retener un patrón de buscar en el mundo no lo negativo, sino primero lo positivo.

Al anotar una experiencia positiva del día anterior le das fuerzas al cerebro. Aprendes a darle importancia al comportamiento.

La meditación ayuda a superar el TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad) que hemos creado al tratar de hacer muchas cosas a la vez, y ayuda a concentrarse en una sola tarea.

Y finalmente, los actos aleatorios de bondad son actos conscientes. Hacemos que la gente, al abrir su buzón de correo, escriban un mensaje positivo elogiando o agradeciendo a alguien en la red social.

Y al hacer estas actividades, al entrenar el cerebro, igual que se entrena el cuerpo, notamos que se puede invertir la fórmula de la felicidad y el éxito, y al hacerlo, no solo se crean olas de positivismo, sino que se genera una verdadera revolución.

Shawn Achor.

Por favor comparta este artículo con sus amigos y familia:

No Comments

Post a Reply